Ir al contenido principal

Empanados

Herodoto doblado inspeccionando los hueso de una batalla y midiendo su grosor, para determinar las causas con las que casi nadie cuenta, las premisas ocultas pero más determinantes en una victoria, son la imagen del historiador que siempre he llevado en mente.
El dietista en que se convierte Daniel en Babilonia, observando que un rancho frugal mejora el rendimiento de las huestes, es muy interesante. Tan interesante como el llamado "Chocolate de Hitler" y seguramente como cientos de etcéteras a lo largo de la historia.

Que todas las grandes civilizaciones se hayan desarrollado alrededor de un cereal y no de una carne o una grasa, nos puede dar más ideas sobre las que reflexionar. Pero ¿Reflexionar sobre qué?

Hoy en día las guerras más importantes son las económicas. Actualmente, puede que el concepto de intensivo en lo que a dominar un territorio se refiere siga pasando por lo armamentístico. ¡Ahora! Si lo que barajamos es lo extensivo, mejor tácticas puramente de mercado.
Y como el concepto " Para bellum" (prepara la guerra) tambien parece bueno para las batallas económicas, ahí va una reflexión.

Si Herodoto analizara la historia económica reciente, a lo mejor le daba por ir pesando a las poblaciones que compiten y sacando la media y de paso conclusiones.
Al más puro estilo "Freakonomics" con muchas curvas de datos aparentemente inconexos y comparando.

Porque en las otras guerras "convencionales", en las de los miembros amputados y violaciones de todo y a todos, parece que los magros acaban siempre ganando en la práctica. Los vietnamitas, los afganos.

Hoy en que, si leemos la economía sin manipulación, la primera potencia mundial es China, no estaría de más ir haciendo una tabla de su peso medio por persona con otra histórica del europeo y americano y sus ciclos economicos y dárselo de merendar a algún algoritmo del Big Data.

Solo para ver dónde hay que invertir.

¡Sin malicia!

Comentarios